jueves, 8 de julio de 2010

Análisis Tercer Artículo

Hoy por hoy existe una desigualdad notoria en nuestro país, ya sea en educación como en el ámbito social, lo cual nos debería hacer pensar y organizar un buen sistema de medición que vaya acorde a cada nivel de educación. Como lo dice el artículo, esto viene desde hace mucho tiempo atrás, se ha hecho un “esfuerzo” por cambiar pero hasta ahí no han hecho nada mas, porque si se trata de igualdad para todos hoy en día nada es así, un ejemplo claro es que el 20% de la riqueza del país va repartida para el 80% de la gente y el 80% de la riqueza va para un disminuido y acomodado 20% de gente, lo cual muestra un cifra desproporcionada en la repartición, lo que ya empieza a vincularse con lo que nos informa el artículo que es el tema de la llamada “Meritocracia” en el ámbito de la educación. En este caso se habla de la entrega de la famosa Beca Presidente de la República, a quién y por qué la entregan.
De partida puede que sea válida su manera de elegir, que es solo viendo resultados, ya que la palabra Meritocracia viene del Latín “Mereo” que quiere decir merecer u obtener y en una sociedad que se hace llamar meritocrática se premia al esfuerzo por sobre la posición social, pero lo que no toman en cuenta es lo antes mencionado que es la desigualdad en la educación a la cual tienen acceso los diferentes estratos sociales, como lo muestra claramente la cifra del 0,64% de los jóvenes con ingreso familiar de 270.000 o menos superó los 700 en la PSU, y el 16,74% de los jóvenes con ingreso familiar superior a 1.400.000 superó los 700, lo que muestra una clara dificultad en los sectores mas necesitados que solo pueden optar por educación municipalizada, o sea mas barata, lo cual trae como consecuencia que la infraestructura como muchas cosas mas sean de mala calidad y los recursos para enseñar mejor no sean de lo mejor dificultando el aprendizaje. De esta manera no es justo medir a todos de la misma manera, hay un esfuerzo por detrás por salir adelante sin las facilidades que tienen los sectores acomodados, en cambio los con menos recursos tienen un valor extra por sacar adelante sus estudios viviendo en un lugar en donde son excluidos y todo cuesta mucho más. Es como el valor extra que le pueden dar por ejemplo en la comparación de dos guitarristas, uno que estuvo en clases particulares o en un conservatorio y el otro autodidacta aprendiendo solo y que los dos están en un mismo nivel de técnica y todo lo demás, ninguno es mejor que el otro, pero uno tiene más méritos por haber podido aprender solo.
Un gran ejemplo de Meritocracia es la historia de Caupolicán que para ser jefe o Toqui en la guerra contra españoles, en 1558, estuvo cargando un tronco por 2 días y 2 noches lo cual muestra que fue un concurso en donde se premió el esfuerzo y un concurso transparente y legítimo, en este caso todos estaban en igualdad de condiciones, tanto Caupolicán como sus contrincantes (Lincoyán, Elicura, etc). Entonces si en ese entonces fue así, por qué no seguir el ejemplo y democráticamente exigir una repartición justa de todo, eso tampoco se puede en estos momentos ya que debido a lo mismo anteriormente mencionado (desigualdad) todo gira por donde mismo y no hay movilidad social, solo algunos tienen acceso a pertenecer a cargos mayores y así manejar el sistema político a su manera, como dice el dicho “Quien parte y reparte, saca la mejor parte”. Solución posible: se dará cuando haya igualdad de condiciones desde el nacimiento sin discriminación y exclusión, en ese momento se podrá hacer un concurso justo en donde muchos sectores de la sociedad podrán ser partícipes del país, pero por ahora es una utopía, aunque la esperanza es lo último que se pierde.